50 productores de fibra de alpaca de los distritos de Cusipata y Quiquijana de la provincia de Quispicanchi, Cusco, culminaron exitosamente el proceso de capacitación en transferencia tecnológica orientado a la transformación de fibra de alpaca en hilos de alta calidad.
Esta iniciativa se desarrolló en el marco del proyecto “Innovación en el ecosistema de emprendimientos de tres cadenas de valor del corredor Cusco–Quispicanchis”, implementado por el Centro Guamán Poma de Ayala y la Fundación Social Universal, con el financiamiento del programa Work4Progress de la Fundación “la Caixa”. Su objetivo es fortalecer las capacidades productivas de los productores alpaqueros y promover la generación de valor agregado a la fibra, mejorando así sus oportunidades de inserción en mercados más rentables.
Durante los talleres, los participantes recibieron formación práctica en todo el proceso productivo: desde la clasificación y lavado de la fibra cruda, hasta el hilado con máquinas ecológicas, vaporizado, etiquetado y cálculo de costos del producto final. Las capacitaciones se realizaron directamente en cada comunidad, permitiendo una apropiación efectiva de los conocimientos y su aplicación inmediata en sus propias asociaciones.
Uno de los principales resultados es el fortalecimiento de la autonomía productiva de los artesanos. Se estima que el precio de un kilo de hilo artesanal de calidad puede ser entre tres y cinco veces mayor que el de la fibra en bruto vendida a intermediarios. Al transformar su propia materia prima, los productores no solo incrementan sus ingresos, sino que también comienzan a posicionarse como actores activos dentro de la cadena de valor textil.
Total participaron 50 beneficiarios de los cuales 45 fueron mujeres y 5 hombres, evidenciando el rol protagónico de las mujeres. Al término de la capacitación, todos los grupos lograron producir hilos con buenos acabados, además de elaborar sus propios catálogos de clasificación de fibra y de títulos de hilo (del 1 al 10). Asimismo, un número significativo de participantes adquirió capacidades para calcular costos, manejar balanzas y establecer precios de venta de manera técnica.
Estos avances abren nuevas oportunidades para la articulación comercial de los productores, tanto en ferias locales como en mercados regionales. La mejora en la calidad del producto, sumada a procesos estandarizados y presentación adecuada (etiquetado y catalogación), permite a los artesanos responder a las exigencias de clientes más competitivos y explorar canales como tiendas artesanales.
El proyecto busca consolidar estos logros mediante el fortalecimiento organizativo de las asociaciones y la promoción de estrategias de acceso a mercados.

